Comodidad y practicidad: los factores decisivos en la elección de tu equipo EPI

Accesus

En la definición de EPI que encontramos en la normativa de seguridad de nuestro país se habla de todos esos equipos destinados a ser llevados o sujetados por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o salud en el trabajo, así como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin. ¿Pero te has parado a pensar alguna vez si tu equipo de protección individual es cómodo además de funcional? Hoy en el blog os ayudaremos a fijaros en lo que realmente importa antes de elegir un buen equipo de trabajo.

Dado que en Accesus nos dedicamos a la fabricación de maquinaria para trabajos en altura y espacios confinados, en este artículo hablaremos de EPIs anticaídas. Cuando se trata de trabajos en altura casi siempre es obligatorio usar equipos de protección individual. Solo cuando se pueda eliminar el riesgo de una caída, por ejemplo, instalando una barandilla a lo largo de toda una superficie de trabajo, no es obligatorio usar EPIs. En los demás casos, los trabajadores usarán EPIs contra caídas para su seguridad: arneses, eslingas y conectores para atarse a un sistema de protección anticaídas como una línea de vida o punto de anclaje, que evitarán la caída o os detendrán en caso de caída.

La elección de tus EPIs

Existen varios factores que afectarán en la elección de tu equipo de EPIs para trabajos en altura. Los más importantes serían conocer bien el tipo de trabajo a realizar, el tiempo que dedicaremos al trabajo y tus necesidades como trabajador en altura. También será de vital importancia que el equipo que elijas sean compatible con otros EPIs complementarios que vayas a utilizar.

Seguridad, comodidad y practicidad

Antes que nada un EPI anticaídas debe ser seguro y en segunda instancia ya nos podremos fijar en sus características para ver si nos cubre mayores aplicaciones comparado con otro o si su uso se nos hace más cómodo y práctico que otros modelos parecidos de la competencia.
A día de hoy todavía nos encontramos con situaciones en las que los trabajadores utilizan EPIs que no se adecúan al trabajo que desempeñan o incluso que no los llevan en todas las situaciones de peligro de caída. Eso sigue ocurriendo porque ponemos como excusa argumentos como “no es cómodo de llevar”, “me hace ir más lento” o “me lleva demasiado tiempo ponérmelo”. Todo esto no son más que excusas que lo que nos deben de hacer es reflexionar para poner en valor lo que está en juego: nuestra seguridad. Y es que, aunque nos lleve algo de tiempo extra el ponernos un EPI como un arnés o una eslinga, no es excusa para boicotear nuestra seguridad y la de los demás.

Es tarea de todos el concienciarnos de la necesidad de usar siempre los equipos de protección individual para nuestra seguridad. Para ello, los encargados de prevención de riesgos deben velar para que todos los trabajadores cumplan con las exigencias y procedimientos de seguridad, comenzando por llevar y utilizar los EPIs que correspondan. Incluso aunque seas un empleado experimentado en los trabajos en altura, el riesgo de caída continúa existiendo, por lo que no debemos tomar a la ligera el llevar EPIs siempre que sean necesarios.

Todo EPI debe ser cómodo de llevar. Eso implica temas de tallaje, capacidad de movimiento, capacidad máxima de carga, etc. Así, por ejemplo, un arnés debe ajustarse bien al cuerpo y si un trabajador gana o pierde peso con los años, debería escoger siempre el arnés que mejor cubra sus necesidades. Hay eslingas y arneses con capacidades de carga de 100 o de 140 Kg, tallas M, L, XL, etc. Desde Accesus os recomendamos que probéis diferentes modelos de EPIs para poder así quedaros con el que objetivamente hablando os sea más cómodo y completo para el trabajo que debáis realizar.
No existe el arnés perfecto para todo el mundo sino que cada uno tiene un arnés ideal para trabajar. ¿Sabes ya cuál es el tuyo?